viernes, 21 de agosto de 2009

Sonatina - Rubén Darío

Este es mi poema favorito, posee un argumento hermoso, en él, su autor, el poeta Rubén Darío, nos habla de la esperanza de cada uno de nosotros por encontrar esa persona que nos muestre que que la vida es multicolor, que podemos sonreir.

Tenía 13 años la primera vez que leí este poema, en ese entonces no lograba comprender por qué había tanta tristeza alrededor de la Princesa, por qué las flores se marchitaban...

Hoy sé lo hermosa que es la vida cuando tenemos alguién con quien compartirla.
Hace 3 años que un Principe encedió mis labios...


La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».

lunes, 17 de agosto de 2009

Así era y así soy

A mis quince era rebelde, fiel defensora de mis convicciones, amante de la política, la buena música (desde mi punto de vista), leal a mis amigos, sincera, bipolar y emanorada de la lectura.

Me encantaba escudriñar sobre grandes temas: globalización, Marx y el socialismo, Estados Unidos y su Guerra mal infundada... en fín, siempre tenía algo que buscar en internet para poder crear mi propia teoría al respecto y charlar con los demás.

Los fines de semana en casa de mis amigos, con un Vodka, café o una excelente cosecha de vino seco, para hablar sobre nuestras diferencias.

Un concierto de Toque Profundo (una banda local de rock) ó una noche Bohemia con José José, Marco Antonio Muñíz, Manzanero...

Otras veces, me encantaba estar sola, prepar un trago y viajar al mundo de Sabina, Arjona, Silvio Rodríguez, Pablo Milanes.... esos que te roban el pensamiento en cada canción.

Así era y lo mejor es que... así sigo siendo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Miriam Cruz - Con agua de sal

Aquí les dejo una probadita de ésta gran artista con la cual comparto, orgullosamente, la misma nacionalidad, Miriam Cruz...

Una de las voces femeninas privilegiadas de mi país y claro, una hermosísima canción, compuesta por el maestro Manuel Jiménez, que ocupó el 4to. Lugar en el Festival OTI del 1994.

Espero que les guste...

lunes, 10 de agosto de 2009

Las 48 Leyes del Poder

Un profesor en la universidad , asigando obras, me dijo: Nelsi te tocará exponer un libro que pienso va con tu personalidad, pareces madura... "Las 48 leyes del Poder".

Un libro que se encontraba en la biblioteca de mi papá y nunca me llamó a atención, nisiquiera leí bien su portada cuando mi papá fue conmigo a comprarlo.

Sin embargo, desde el momento en que me senté a leerlo quedé impactada, un poco de Maquiavelo, un poco de Tse Tung... hasta Gandhi. Grandes frases motivadoras, guías de cómo alcanzamos y jugamos con el PODER.

Debo anticipar que, efectivamente, como dijo mi profesor, debemos tener cierto grado de madurez para leer este libro, saber interpretar cada una de las leyes y tener bien claro que no necesariamente debemos de aplicarlas como nos lo muestra el libro; debemos manejar ciertos conceptos que son extremadamente necesarios a la hora de ejecutar una de estas pautas y también poseer ciertas cualidades propias de nuestra personalidad. La ética es una doctrina que no impera en ésta obra.

No mal interpreten, no es que sólo un grupo élite pueden ponerlas en practica, sino, que no todas las leyes pueden ser aplicadas por todo el mundo y no todas las leyes pueden practicarse todo el tiempo, cada una va con una circunstancia determinada.

Este libro nos habla de cómo jugar con la fé de la gente y de las ventajas que nos da mantener la BOCA CERRADA, de cómo utilizar a nuestros enemigos y cómo nos pueden perjudicar nuestros amigos.

Cada ley es un capítulo del libro y los autores, Robert Greene y Joost Elffers, nos explican cada punto de estos con anéctotas reales, de hombres que alcanzaron el PODER optando por ciertas estrategias que parecen simples, pero que tanto nos cuestan seguirlas; por ello, al contrario de los primeros, nos cuenta tambien de otros grandes personajes de la historia que tenían el PODER en sus manos y lo perdieron por no saber usarlo.

"La Acción no debe ser una reacción, sino una creación"
Mao Tse Tung

viernes, 7 de agosto de 2009

Soledad


Despacio recorro tu sabor,
huyes de mí para estar más cerca,
me llamas y no te escucho,
me sonries, me ignoras, me quemas.

Revives mis heridas,
borras mi anhelos,
destilas veneno y escupes melancolía,
me tomas la mano,
te duermes en mi espalda.

Envuelves mis lágrimas,
manipulas mis miedos,
finjes pereza,
me arrastras a tus celos.

Dama negra de mi compañía,
dulce amargura,
soledad, soledad mía;
cuantas veces te llamé,
y hoy llegas sin intención de despedida...